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martes, 6 de mayo de 2014

Por Løvstakken de nuevo

Por asombroso que parezca lleva unos cuantos días haciendo un sol increíble por aquí, así que hay que aprovechar para salir a la calle e ir a la montaña. Aunque yo ya lo había subido a principio de curso, Løvstakken ha sido la montaña elegida, más que nada, por estar cerca de casa.

Habremos tardado unos 30-40 minutos hasta encontrar el camino, incluyendo una cuesta enorme, que después de estar dentro de la campa nos hemos dado cuenta de que era privada. :O Tranquilidad, nadie ha salido con la escopeta a dispararnos.

Hemos empezado el camino sin saber muy bien para donde ir la verdad, ya que había bastantes bifurcaciones y ninguna señal que dijera Løvstakken. Poco a poco, la ciudad se ha ido quedando más pequeñita a nuestros pies, hasta que entre una cosa y otra, hemos visto las dos antenas que están en la cima de la montaña.





Una vez arriba y después haber sacado las fotos pertinentes, nos hemos tumbado en las rocas un buen rato, contemplando las vistas y el paisaje. Me podría tirar ahí el día entero sin ningún problema, pero hay que volver a casa. Para ello, hemos cogido otro de los caminos que había por ahí, y aunque no sabíamos muy bien por donde íbamos a acabar, hemos acabado en el mismo punto de salida. :)







domingo, 4 de mayo de 2014

Damsgårdsfjellet

Poco a poco esto llega a su fin, y antes de irme para casa tengo la obligación de subir las siete montañas que rodean Bergen. Hoy me he subido la sexta.

Aprovechando que hacía sol y que no teníamos nada que hacer, he propuesto irnos de hiking. Solo se han apuntado Ana y Natalia, su visita. La pobre acababa de llegar y lo primero que ha hecho ha sido subir una montaña. Había que sumergirla desde el principio en la cultura noruega. ;)

Me quedaban dos montañas de hacer, así que me he decantado por la más bajita y más corta de las dos: Damsgårdsfjellet. No tenía muy claro como llegar hasta el principio de la montaña, ya que podíamos ir andando desde Fantoft o en bus. Al final, nos hemos decantado por el bus, ya que teníamos menos posibilidades de perdernos.

Para llegar, hay que coger el bus número 19 en Byparken, y bajar en la parada de “Merkeplassen” o la siguiente. Una vez que nos hemos bajado del autobús, no teniamos muy claro para donde tirar, asi que como he perdido la verguenza a preguntar pues a ello me puesto.


A medida que vas subiendo, el paisaje es más bonito, y al igual que otros montes, hay un camino hecho pero de tierra. Es un monte cortito, ya que se hace en unos 25-30 minutos dependiendo del paso de cada uno. Hemos estado un buen rato arriba, donde hemos merendando unas manzanas mientas contemplábamos las vistas.


Ahora nos tocaba descender. Para no bajar por el mismo sitio, nos hemos puesto a buscar otro camino, sabíamos que no estaba lejos, ya que hemos visto a gente andar por allí. Ha habido un momento, que hemos dado por perdida la aventura, pero por casualidades de la vida, pues hemos encontrado un camino que parecía que iba para abajo.

En la bajada hemos tardado otra media hora más o menos, y la peor parte ha sido el final. Había leído por un foro que había una subida muy empinada, pero nosotros no la habíamos visto al ir para arriba. Y menos mal que nos ha tocado bajarla, porque si no me hubiesen mandado a la mierda las dos. ;) Lo más curioso ha sido, que una madre con niños de unos 5 y 9 años iba subiendo por ahí con perro incluido. Cosas de noruegos, eso sí, tanto al perro como a la niña pequeña les estaba costando.

Una montaña menos, espero no tardar mucho en hacer la siguiente.

jueves, 10 de abril de 2014

De vuelta a Milán

 Hoy hemos tenido bastante tiempo para visitar más cosillas ya que cogían el tren para Oslo a las 4 de la tarde. No es que nos quedara tampoco mucha cosa, pero el palizón a andar nos lo hemos dado igual.

Lo primero que hemos hecho ha sido ver Gamlehaugen, el castillo de los reyes de noruega y todos sus jardines. Luego vuelta a la resi para coger las maletas y al Bybanen.

No habían cogido billetes para ir al centro, por lo que yo iba mirando en todas las paradas por la ventana para comprobar si había revisores. Ni rastro. De repente, Jon me dice que hay un tío con una maquinita a unos cuantos metros de donde estábamos sentados: los revisores de paisano. Si, ahora les ha dado también por ir así para pillar a más gente. Que no cunda el pánico. Lo único que teníamos que hacer era bajar en la siguiente parada con disimulo, pero para ello teníamos que llegar ya!! Mucha potra hemos tenido, y nos hemos conseguido bajar justo cuando llegaba a nuestros asientos. El tipejo supongo que se habrá dado cuenta, pero no nos ha dicho nada. Con el corazón a mil, hemos cogido un bus pal centro. Son 100 € de multa por no llevar el billete válido.

Una vez pasado el susto, hemos ido a dejar las maletas en las taquillas de la estación de trenes para no tener que andar con ellas todo el día. Hay taquillas de diferentes tamaños, así que los precios para ello también son distintos, creo que iban desde las 20nok hasta las 60nok.







Les he llevado por la calle principal de Bergen, las casitas que están cerca de la universidad, y está última también se la he enseñado. Aprovechando que tenían que comer algo para el viaje, pues nos hemos ido para el “Student Center”.

Una visita corta, muy corta, pero que viene bien para sentirse por algunos días en casa.





miércoles, 9 de abril de 2014

Fjord Cruise to Mustraumen

Este crucero es de los pocos que está disponible durante todo el año en Bergen para ver los fiordos. Lo malo es que en invierno y primavera solo los fines de semana. Así que lo hemos cogido el domingo.

Domingo, ese día en el que hay pocos Bybanen y van como les da la santa gana. El crucero era a las 10, así que hemos bajado alrededor de las 9:05 para tener tiempo de sobra.


9:15
9:25
Bybanen sin venir... nervios empezando a florecer.
9:30
9:35
Hora de llamar al taxi, no cogen. No llegamos.
9:37 → por fin aparece el Bybanen, vamos a llegar justos si corremos.
9:55 → llegamos a Byparken y nos toca correr.
9:59 → estamos dentro del barco, y yo sin pulmón.

10:20 → seguimos en el puerto!!!
Manda narices… si no llegamos a correr los hubiéramos perdido seguro.

No hay como empezar el día haciendo ejercicio. En cuanto al crucero, dura unas 2.5/3 horas, ya que hemos estado de vuelta en el puerto sobre la una del mediodía.



Hemos tenido una suerte increíble la verdad, ya que al igual que durante toda la semana pasada ha salido el sol, así que hemos podido disfrutar de los fiordos. En algún momento del trayecto había algo de niebla, pero eso también le da un bonito toque al paisaje.




 
El crucero acaba en “Mustraumen”, que yo me pensaba que era un pueblo grandecito, pero no, tiene cuatro casas contadas como se puede ver en la foto. Aún así un sitio muy bonito. Habría estado bien que nos hubiesen dejado bajar 10 minutitos, dar una vueltecilla rodeados de pura naturaleza y vuelta pa Bergen.

Antes de dar media vuelta para volver, nos hemos acercado a una catarata con el barco, y alguien de la tripulación ha llenado un cubo de agua. Te dan la opción de probarla si quieres, eso sí está bastante fresquita… vamos congelada.


Nuestro siguiente objetivo ha sido subir al Fløyen. En principio, nos íbamos a juntar con toda la tropa para subir y comer, pero viendo que no venían hemos optado por la opción de comprar un bocata en el subway y tirar para arriba. Una vez arriba... a comer!!! Después claro está, ha tocado sesión de fotos y hemos ido al lago para tomar un poquillo el sol. Se estaba de lujo.

Tampoco nos hemos quedado mucho tiempo por arriba, ya que teníamos todavía bastantes cosillas para ver. Hemos ido a Bryggen y a comprar los souvenirs en las tiendas que hay debajo. Les han encantado las casitas alemanas. Hemos callejeado un poco más y nos hemos dirigido hacia la iglesia vikinga que está cerca de la resi.

Un día muy bien aprovechado, aunque también bastante duro.









martes, 25 de febrero de 2014

Ultimas horas juntos

Parece mentira, pero Patxi lleva aquí ya una semana, y las chicas tres días. Entre una cosa y otra, los días han volado, y hoy no hemos tenido mucho tiempo para hacer cosas. Teniendo en cuenta esto, se me ocurrió, que hoy podíamos visitar los alrededores de la residencia.

Primero, hemos dado un paseo por las pedazo casa que hay cerca de la residencia. Yo creo que es el barrio pijillo de Bergen, ya que todas las casas son gigantes, con sus bonitos jardines y enormes garajes.

Una vez hemos dado una vueltilla entre algunas de ellas, les he llevado a la iglesia vikinga. Hemos vuelto a tener suerte, y en vez de llover ha hecho un magnífico sol que nos ha servido para mejorar el entorno de la iglesia. Hemos estado un largo rato andando entre los árboles y senderos que hay por alrededor de la iglesia. ya que hemos calculado bien el tiempo, y al contrario que otros días nos hemos tenido que correr en un solo momento.




 

Aprovechando los tickets semanales, nos hemos ido hasta el aeropuerto con ellos, así, nos hemos ahorrado los 200NOK que nos hubiera costado el viaje. Después de facturar y estar un rato hablando, ha llegado la hora de la despedida.

Creo que se lo han pasado estupendamente los días que han estado aquí de visita, y claro está que yo también con ellos. Nos hemos reído mucho en los últimos días, tanto rememorando viejas anécdotas como consiguiendo nuevas, que en unos años las volveremos a recordar con alegría.

Laster arte ekipo!!!





lunes, 10 de febrero de 2014

Haciendo de Guía por Bergen

En enero la luz brilla por su ausencia en Noruega, así que aunque ayer salimos por la noche, hoy nos ha tocado madrugar. Tengo que decir, que a algunos les ha costado levantarse más que otros. ;)


Una vez que nos hemos bajado del Bybanen, les he llevado por la calle donde hay mogollón de tiendas y centros comerciales, ya que hay un monumento interesante, donde hay estatuas que van desde los vikingos hasta los marineros de hoy en día (ésa es mi teoría por lo menos). 

Para tener unas bonitas vistas sobre Bergen, todo aquel que venga de visita tendrá que subir el Fløyen. Es un monte fácil, pero sí ves que no es lo tuyo, siempre puedes coger el Fløybannen. Lo curioso, es que tiene una parada a la mitad de la subida, supongo que será para los que van de valientes, pero se dejan el pulmón a mitad del camino. ;)

Una vez arriba, primero hemos ido al mirador. Como siempre, increible. Además no había nada de niebla ni nubes, por lo que también hemos podido mirar a lo lejos.

 

 


Después de sacarnos las fotos correspondientes, les he llevado hasta un lago que hay en medio de la montaña. La última vez que intenté llegar hasta él, me perdí y no conseguí ni acercarme. Esta vez, lo he hecho bien. Estaba totalmente congelado, aunque por si acaso, no hemos probado a meternos dentro. Lo bonito ha sido, que ha nevado durante un ratín, así que ha sido la estampa perfecta tanto para las fotos como para el vídeo.  Aprovechando que hay una especie de cobertizo al lado, pues nos hemos tomado nuestro hamaiketako (algo así, como un tentempié, no sé).

 





Una vez que hemos bajado del monte, hemos ido a visitar el símbolo más conocido de Bergen: Bryggen. Hemos estado un rato viendo lo torcidas que están las casas, y también nos hemos metido por dentro. Creo que ya lo expliqué en su día, pero lo vuelvo a escribir por si acaso. Ahora mismo no vive nadie en estas casitas, la mayoría de ellas son pequeños estudios o tiendecillas. De hecho, en la parte de abajo de todas ellas, están las únicas tiendas de souvenirs de la ciudad. Vale, no son las únicas, pero el 95% de ellas se encuentran ahí.


Se acercaba ya la hora de comer, así que aprovechando que les quería enseñar algo de la uni, pues no hemos ido al Student Center, que se estaba calentito y hemos podido comer sentados en una mesa tranquilamente. Por supuesto, hemos montado un pequeño espectáculo.Todo el mundo en silencio y nosotros de risas, gritando al intentar cortar un cuarto de queso que habían traído las chicas con un cuchillo de mierda. Si de mierda, no tenía otro nombre. Menudo estropicio que le hemos hecho al pobre. Eso sí, comer nos lo hemos comido. 






Después de descansar un rato, les he llevado a dar otro paseíto por la ciudad… unas dos horas o así más andando por Bergen. Les he matado la verdad, pero es lo que toca para poder ver la ciudad en un solo día e intentar visitar lo máximo posible.




La idea principal era comer en el Egon, pero como hubiéramos perdido demasiado tiempo al ser un bufet, lo hemos dejado para cenar y coger fuerzas.